Gato Supremo

Hay nueve tableros pequeños dentro de uno grande. Ganar un tablero pequeño te da esa casilla del grande, y se gana como siempre: tres en raya en el grande.

La regla que lo cambia todo: la casilla que eliges manda al rival al tablero correspondiente. Si juegas en la esquina superior derecha de tu tablero, el rival tiene que jugar en el tablero de la esquina superior derecha.

Si ese tablero ya está decidido o lleno, el rival juega donde quiera. Regalar esa libertad suele costar la partida.

Tú: 0 Máquina: 0 Ganadas: 0
Consejos:
El tablero donde te toca jugar sale resaltado.
Antes de elegir casilla, mira a qué tablero mandas al rival.
Ganar un tablero no sirve de nada si con ello le abres el que le faltaba.
Mandarlo a un tablero ya decidido le da libertad: casi siempre es mala idea.